Weighty Souls
August 21, 2008
Two days ago, the writer Guillermo Arriaga participated in a debate, in Sao Paulo, with Uruguayan writer Diego Bracco. Someone in the audience asked him to tell, once again, an African tribe story concerning alma ligera y alma pesada, which can be (badly) translated into light soul and heavy soul. That’s pretty much what he said (in Español, translation will come later). I love this tale.
Hay una tribu africana que considera que nosotros tenemos dos almas: un alma ligera y un alma pesada. El alma ligera es un alma que anda por ahí. Te desmayas y se salió el alma ligera. Sueñas y se salió el alma ligera. Se sale el alma ligera y te vuelves loco. El déjà vu es el alma ligera que salió, vio algo y después regresó. Cuando se sale el alma pesada se acaba todo. El alma ligera sale del cuerpo tres años antes de la muerte para guiar al alma pesada en el momento final, y va a dos lugares: al árbol guaguau o gogú, que es el primer árbol de la creación, para contemplar el horizonte y ver cómo es el camino que debe seguir, y a preguntarles a las mujeres menstruando qué hay en la frontera de la vida con la muerte. Las mujeres menstruando están situadas en esa frontera: entre sangre y dolor, sale de entre sus piernas la posibilidad de aquello que pudo ser y no fue, así que se encuentra en un momento de sabiduría. Cuando ha ido a esos dos lugares, el alma ligera emprende el camino hacia el abismo exacto donde va a caer el alma pesada. Yo creo que un escritor tiene que actuar como esa alma ligera: ir, asomarse al abismo y regresar a chismearle al alma pesada. Ir a un horizonte donde nadie ha ido, situarse ahí y ver el vértigo de la caída. Yo quisiera ser ese escritor, lo que no significa que lo sea.